Prononcado kaj skribado
En Esperanto no hay tildes, toda palabra se lee como se escribe y todas las palabras son llanas o graves, es decir, que el acento recae siempre sobre la penúltima sílaba.
La ŭ y la j son semivocales y forman diptongos. Por ejemplo: morgaŭ, pronunciado "mór-gau", que significa "mañana" o fajro, pronunciado "fáy-ro", fuego.
La b y la v tienen sonidos diferentes: la uve se pronuncia más parecido a una efe, como antiguamente se pronunciaba en español.