¡Clic, Clac, Clec!
Todo proceso de transformación tiene unas pautas y el caso de una transición digital hacia la cultura libre no es ninguna excepción. Para conseguir una transformación digital real hay que tomar consciencia del problema y hacer algo, por pequeño que sea, además de quejarse.
La queja puede incluirse en una primera fase “Clic”, donde se descubre una problemática. Porque lo primero es lo primero y no se puede participar en algo que no se sabe ni que existe. Pero también es contraproducente perpetuar la queja, y por eso es tan importante la visibilización de proyectos que nacen de nuevos paradigmas.
Una acumulación de quejas configura una compilación de literatura tecnocatastrofista. Sirve para visibilizar la problemática pero, sin acciones paralelas, solo alimenta el enfriamiento social. Y es así como se perpetúa el panorama digital actual: dando más bombo al problema que a las posibles soluciones y procesos.
Una vez hemos hecho el Clic, podemos hacer el Clac: tener la voluntad de querer hacer algo al respecto. En esta fase de transformación digital es importante aprender fundamentos para poder diferenciar unos programas de otros y tomar decisiones informadas, coherentes. Podemos formarnos: leer sobre tecnologías convivenciales; asistir a cursos, talleres o charlas; participar en foros o en el Fediverso para profundizar en diversos aspectos de la cultura libre digital. Es una fase abrumadora pero hay mucha gente dispuesta a ayudar. Una tarea recomendable es listar todos los programas que usamos y buscar equivalentes libres. Y otra, es darse cuenta que, a veces, hay herramientas que no son la alternativa de nada. En realidad, lo ideal es pensar qué necesitamos y luego buscar la herramienta. Pero con toda esta toxicidad digital, en muchos casos, no se sabe qué es lo que realmente se necesita.
Una vez liberadas de las cadenas invisibles de la digitalización mal entendida, es mucho más fácil colaborar con otras personas u organizaciones que comparten criterios digitales comunicativos. Eso sería hacer el Clec, ese empoderamiento colectivo y colaborativo donde se minimizan desajustes básicos como, por ejemplo, qué herramientas se usan para colaborar. En otros paradigmas, se crean otras cosas y de otra manera. Por eso es necesario acotar parámetros de interacción que respeten a las personas y establezcan un marco de colaboración constructiva.
En el apartado anterior se ha visibilizado una problemática: la centralización de poder por parte de pocas empresas que basan su negocio en nuestra dependencia. Pero si alguien quiere hacer algo al respecto, también tiene que saber que hay muchas personas y colectivos que crean y mantienen tecnologías digitales bajo otro paradigma. Herramientas y servicios que pretenden hacer su función sin aprovecharse de nadie. Por eso, en los siguientes apartados se invita a pasar a la fase Clac a través de conceptos, herramientas y prácticas digitales bajo un paradigma de cultura libre.

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