Efecto red y coste del cambio
Un cambio de paradigma digital conlleva dificultades a tener en cuenta, como el llamado efecto red, es decir, el hecho de que una herramienta se popularice y haya cada vez más gente que quiera usarla. Un efecto red negativo sucede cuando las herramientas, lejos de empoderar, adiestran a las personas en su uso, creando un monopolio global basado en la atención y los datos de las personas. Un efecto red positivo acontece cuando las herramientas empoderan a las personas y se crean nuevas oportunidades que descentralizan un poder concentrado en pocas manos.
Otra dificultad añadida es el coste del cambio: buscar el tiempo, los espacios y las personas para reflexionar, desaprender y reaprender este nuevo paradigma. Pero antes se debe entender como un problema y tener ganas de ser el cambio que queremos ver en el mundo. Paradójicamente, hay muchos espacios y proyectos sociales anticapitalistas que usan y promocionan herramientas del capitalismo cognitivo. Algunos lo justifican diciendo que "Hay que estar donde está la gente", ignorando que hay formas de usar sin promocionar esos espacios. Se dedica más tiempo a justificar dónde se está que a crear los espacios donde realmente queremos estar.
Además, podemos también añadir otra dificultad por presión administrativa, es decir, que las administraciones nos obligan a usar determinadas tecnologías que a menudo merman nuestros derechos digitales. Lo que parece gratis, pues, sale muy caro. El pirateo se paga con adiestramiento y nuestras propias administraciones nos obligan a usar tecnologías que nos perjudican.
Las organizaciones sociales y críticas que quieran realmente poner a las personas en el centro, tienen la oportunidad de aprender a escoger herramientas digitales alineadas con sus valores, no solo para minimizar la depredación digital humana sino también contribuyendo a ese nuevo paradigma que propone la cultura libre.
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